Reformar la casa donde uno ha crecido es un proyecto cargado de emoción. Nuestro mayor reto fue respetar el alma de la vivienda, dándole la luz y la fluidez necesarias para su nueva etapa.
Nuestra obsesión por la claridad nos llevó a eliminar tabiques estratégicos, uniendo cocina y salón para que la luz natural recorra ahora la casa de lado a lado. Sin embargo, la esencia permanece: restauramos el suelo original y las puertas clásicas para integrarlas en un diseño actual. El resultado es una fusión equilibrada donde el confort moderno respeta profundamente los recuerdos de la familia.





























