Transformar esta vivienda antigua en el hogar de un músico requería, ante todo, fluidez. Nuestro objetivo fue romper la rigidez de la distribución original para lograr un espacio abierto y conectado.
Unificamos cocina, comedor y salón en un ambiente diáfano, permitiendo que la luz natural recorra toda la casa sin interrupciones desde la mañana hasta la tarde. La clave del proyecto fue la versatilidad: diseñamos a medida un estudio de trabajo que se transforma en dormitorio de invitados gracias al mobiliario oculto. Un diseño neutro y sereno, pensado para que su vida y sus instrumentos sean los verdaderos protagonistas.






















