Nos encontramos con una vivienda oscura y recargada que no hacía justicia a la vibrante energía de esta joven pareja. Nuestro objetivo fue urgente: despertar la luz para que el hogar sintonizara, por fin, con su vitalidad.
Para lograrlo, unimos cocina y salón multiplicando la claridad y optimizamos la distribución ganando funcionalidad. Pero el alma del proyecto reside en el dormitorio principal: un capricho diseñado íntegramente a medida en tonos blanco roto, logrando esa estética limpia y serena donde cada detalle encaja a la perfección.




















